
Manuel D. Sánchez
Oficial de Producción Animal
Dirección de Producción y Sanidad
Animal
FAO, Roma
Pocas especies de animales domésticos tienen tanto potencial, tanto a nivel regional como mundial, para mejorar la nutrición familiar y los ingresos de los pequeños productores, como las cabras, y en particular las de razas lecheras. En las zonas tropicales la única especie menor de la que se puede obtener leche es la cabra, pues hasta ahora no existen razas de ovinos lecheros apropiados o adaptados.
La adaptabilidad a variados climas y condiciones de manejo, aunados a su docilidad, facilidad de manejo y al hecho que la leche es un producto que se obtiene diariamente y que se puede fraccionar para destinarlo proporcionalmente a diferentes fines, hacen de la cabra lechera un animal de gran valor actual y futuro para mejorar el nivel de vida de las familias vulnerables.
|
|
|
Cabras Lecheras. |
Comúnmente se escucha en muchos lugares: “. . .aquí la gente no bebe la leche de cabra”. Dos son las razones principales, la primera es que en la mayoría no hay disponibilidad de leche de cabra y la segunda es que en otros se asocia la leche de cabra con el contagio de la “fiebre de Malta” de animales con brucelosis, que desafortunadamente sigue siendo un peligro en algunas zonas con animales infectados donde no se pasteuriza o hierve la leche adecuadamente antes de su consumo. También ocurre que debido al bajo consumo de productos lácteos en general, mucha gente sufre malestar por la intolerancia a la lactosa. Este es un fenómeno causado por la disminución de la producción de lactasa, la enzima que rompe la lactosa, por falta de substrato. Condición que puede ser revertida con un consumo gradual de leche.
Además de las ventajas asociadas al tamaño pequeño al igual que las otras especies menores, como son precocidad y prolificidad relativa (comparada con rumiantes mayores), las cabras tienen varias ventajas adicionales que deben ser mencionadas.
§ La adaptabilidad a variadas combinaciones de temperatura y humedad
§ La docilidad al manejo rutinario, especialmente en la ordeña, que las hace muy idóneas para el cuidado por niños, mujeres y ancianos.
§ Los rendimientos de leche por lo general relativamente mayores que en las vacas. Por ejemplo, no es inusual el obtener rendimientos de leche de hasta 3 a 4 litros por cabra por día, con un promedio de 2 litros por lactancia, comparables a lo que dan las vacas criollas.
§ La capacidad de metabolizar compuestos secundarios de las plantas les permite consumir una amplia gana de follajes.
§ La leche de alta digestibilidad y valor nutritivo
Las razas locales o criollas son adecuadas para la producción de carne, pero los rendimientos de leche son bajos. En cambio, a diferencia con las vacas donde las razas lecheras especializadas de las zonas templadas tienen serias limitaciones en las condiciones tropicales, las razas de cabras lecheras se adaptan fácilmente y dan excelentes resultados siempre y cuando se les aloje, alimente y maneje apropiadamente. Las razas Alpina, Nubia, Saanen y Toggenburg son ejemplos de razas que se están usando exitosamente en los trópicos, lo mismo que sus cruzas.
En términos generales se puede decir, que si las cabras se crían en la manera adecuada, como se recomienda en este artículo, la raza, siempre y cuando sea lechera, no es una limitante para obtener buenos resultados. Por supuesto, los rendimientos más atractivos serán seguramente con los animales de mejor calidad genética, sí la alimentación y el manejo son acorde a sus más elevados requerimientos nutricionales.
Aunque se tiene comúnmente la creencia que las cabras comen de todo, pues se le ve buscando su alimento hasta en los basureros, en realidad las cabras son muy selectivas en su consumo y siempre tratan de ingerir las partes más digestibles y nutritivas de los forrajes. Esto responde a sus altas necesidades de nutrientes acordes a su menor tamaño y su alta productividad.
Un error muy frecuente es querer alimentar a las cabras, en su calidad de rumiantes menores, como si fueran vacas pequeñas, dándoles pastos tropicales o residuos de cosecha de baja calidad. En realidad, las cabras los consumen si no hay otra opción, pero definitivamente la respuesta productiva es sin duda baja, a menos que se suministre algún tipo de suplemento energético-protéico, y en este caso, solo si este suplemento tiene un costo muy bajo o es gratis, la rentabilidad no está asegurada.
Las cabras, y para este caso también las ovejas, no son diferentes a los rumiantes mayores en cuanto a su flora microbiana, sino que al ser más pequeños tienen menor capacidad de ingerir y triturar forrajes groseros que aunado a sus mayores requerimientos nutricionales, resultan en niveles subóptimos de consumo y comportamiento.
Las cabras son ramoneadoras por excelencia y gracias a sus labios sensibles y ágiles, pueden consumir pequeños hojas y retoños aun en la presencia de espinas. En algunas ocasiones incluso trepan a los árboles mismos para poder acceder al follaje que está fuera de su alcance desde el suelo. En comparación a las ovejas, las cabras tienen un rango de alcance físico mucho mayor pues se pueden para en dos patas, al igual que lo hacen otros ramoneadores salvajes como el venado y los antílopes.
A pesar de que los sistemas silvopastoriles tienen un gran potencial para la crianza extensiva de cabras en los trópicos, al proporcionar abundante alimento de calidad, en realidad hay pocos ejemplos donde esto se esté haciendo. Lo que sí funciona con mucho éxito y se está expandiendo gradualmente en diversos países, es la crianza bajo confinamiento con follajes de alta calidad.
En diversas partes del mundo donde se crían cabras bajo confinamiento la gente ha comprobado que la mejor nutrición y los rendimientos más atractivos se obtienen al ofrecer a las cabras hojas de árboles o arbustos forrajeros en lugar de los tradicionales pastos. Existen numerosos ejemplos de ensayos en donde la respuesta animal, ya sea en ganancia de peso o en producción de leche, aumenta a medida que se reemplaza el pasto con los residuos de cosecha con follajes. Casi cualquier follaje es mejor que los pastos o residuos de cosecha, aunque los mejores resultados se logran con los follajes de alta calidad como lo son la morera (Morus spp.), el clavelón (Hibiscus rosa-sinensis), la amapola (Malvaviscus arboreus), el ramón (Brosicum alicastrum) y el follaje de camote (Ipomea batata) por ejemplo.
La clave del éxito en manejo de cabras lecheras bajo confinamiento es mantenerlas en corrales elevados con mínimos contacto con las heces y posibilidad de contaminación de los alimentos con las mismas. Pisos de rejilla, con el espaciamiento adecuado, y comederos exteriores son recomendables para lograr este objetivo. El acceso de los animales al comedero debe ser tal que tengan que alzar la cabeza al entrar y salir del mismo y con esto se disminuye significativamente el desperdicio del follaje.
El cruzamiento de las hembras debe realizarse a partir del segundo mes de lactancia como mínimo tomando en consideración los valores relativos de la leche y las crías. De cualquier manera, en los últimos dos meses de la lactancia, o en las últimas seis semanas como mínimo, las cabras deben secarse para mejorar la condición corporal y preparar la ubre, en vistas de la nueva lactancia.
Es preferible ordeñar completamente las cabras dos veces al día si el objetivo es maximizar la producción, pero dependiendo de la presencia de crías, de su desarrollo esperado, y de los precios de las leches de cabra y de vaca, otras combinaciones son posibles.
Es recomendable el descornar a las cabras para disminuir las lesiones al resto de los animales o las personas que las manejan. Esto se puede hacer con calor o álcalis preemergencia, o segando con serrucho o cable los cuernos ya desarrollados. También es necesario recortar las pezuñas para mantener una postura normal, pues la falta de ejercicio en los animales en confinamiento permite su crecimiento excesivo.
La prevención de las enfermedades contagiosas es indispensable para asegurar la salud de los animales y para evitar contagios a los criadores. Las más importantes son Brucelosis, Tuberculosis, Leptospirosis, Listeriosis, Encefalomielitis Artritis Caprina, Enterotoxemia, y Linfoadenitis Caseosa. Las más relevantes enfermedades parasitarias para las cabras en confinamiento son: los piojos y la coccidiosis, que afectan principalmente a las crías débiles.
Una adecuada higiene durante la ordeña o el amamantamiento restringido de los cabritos, previene la aparición de la mastitis.
El principal producto de las cabras lecheras es obviamente la leche, pero también se obtiene carne, de los machos no destinados a reproducción y de las hembras de desecho o no aptas para la reproducción, y estiércol.
La manera más sencilla, más no necesariamente la más rentable o segura, es comercializar la leche cruda. Esta debe ser hervida antes de su consumo o procesamiento a menos que se tenga seguridad absoluta que proviene de animales o rebaños libres de enfermedades zoonóticas como la brucelosis, la tuberculosis o la leptospirosis.
Mayores ingresos se obtienen al procesar la leche ya sea por pasteurización para la comercialización de leche líquida, o haciendo dulces, quesos o yogur. La mejor opción dependerá de las condiciones de mercado, aunque no debe descartarse la posibilidad de introducir nuevos productos.
Considerando que una porcentaje significativo de los niños, y la gente en general, tiene alergias a la leche de vaca, el mercado potencial de la leche de cabra es enorme ya que las dichas personas no muestran alergias también a la leche de cabra.
La intolerancia a la lactosa se evita al fermentar la leche para elaborar yogur, ya que este carbohidrato es desdoblado hacia ácido láctico.
Existen tecnologías y equipo disponibles para la pasteurización y el procesamiento de la leche a pequeña escala, que permiten aumentar significativamente los ingresos de los productores caprinos.
La fabricación de variados tipos de dulce de leche a pequeña escala no exige la disponibilidad de equipo o materiales sofisticados para obtener productos de excelente calidad.
Los cabritos lechales, que no han consumido aún alimento sólido, tienen una gran demanda en determinadas zonas (eg. Noreste de México) y pueden representar una excelente fuente complementaria de ingresos para el productor.
§ La cabra lechera es una de las mejores opciones para mejorar el ingreso y la nutrición de los habitantes de las zonas tropicales
§ Su docilidad y facilidad de manejo la hacen apropiada para la crianza familiar.
§ Su crianza es simple, libre de enfermedades y trastornos gastrointestinales, si se mantienen en instalaciones adecuadas (corrales elevados techados) y alimentación apropiada (hojas de árboles y arbustos)
§ Los principales ingresos se obtienen con la leche y variados productos lácteos, que se complementan con la venta de los cabritos machos y los animales de desecho.
Benavides, J.E. 1995. Sistemas tradicionales y agroforestales de producción caprina en América Central y República Dominicana. CATIE, Turrialba, 266p.
Benavides, J.E., Esquivel, J. y Lozano, Esmeralda. 1995. Módulos agroforestales con cabras para la producción de leche. Guía técnica para extensionistas. Serie Técnica, Manuel Técnico No. 18. CATIE, Turrialba, 56p.
Devendra, C. and Burns, M. 1983. Goat production in the tropics. Comonwealth Agricultural Bureaux, UK, 183p
Haenlein, G.F.W. 1984. Extension Goat Handbook. USDA, Washington,
Sinn, Rosalee. 1984. Raising goats for milk and meat. Heifer Project International, Little Rock, Arkansas.
Sitios en Internet con información sobre cabras:
Curso de caprinocultura de los Centros Comunitarios de Aprendizaje, Tecnológico de Monterrey: http://www.cca.org.mx/portal/cursos/trabajo/curso_general.htm
Razas de cabras:
http://www.puc.cl/sw_educ/prodanim/mamif/siii14.htm
Razas Inglesas: http://www.allgoats.com/breeds4.htm
Razas Francesas: http://www.inapg.inra.fr/dsa/especes/caprins.htm p.